EL ESCRITOR PROFANO(37)
Eres el profeta funerario que resguarda receloso,
el prohibido saber arcano,
tus personajes son decrépitos entes,
títeres extraviados en un membranoso espacio
de tu cerebro casi inhumano,
tu sabes que el profundo destierro es el destino
de todo escritor profano.
Han muerto tantos en tus malditas letras poeta,
cadáveres sepultados atormentados en tu podrida razón,
sus despojos apilados en tu mente que es como una
imperdonable cripta secreta,
otros mas como sonámbulos
en algún páramo
en algún páramo
ennegrecido de desesperación,
tu alma de maldita poesía siempre esta sedienta,
pero hay veces que estas asqueado y viviendo la
melancolía de tu desolación,
tu inspiración es como un demonio que en las tinieblas
siempre te acecha,
tus letras perversas se perderán por siempre en alguna
oculta maldición.
Cuando el día fallece
y con el manto fúnebre de la noche esta envuelta,
la luna como un grávido espejo, con su luz
a los entes nocturnos embelesa,
las embusteras sombras son testigos de las más cruentas tragedias,
mientras esencias astrales deambulan y lloran sus
malsanos pesares,
lacónicos fantasmas de niebla que los lóbregos vientos
arrastran,
en ese ambiente sepulcral de silencio rotundo,
se encuentra la hora propicia para saciar la mente
del profano poeta
