EL LAMENTO(50)
en la brumosa calma de la noche
y en el transcurrir del impasible tiempo
con la frialdad de un cadáver
y la palidez de un muerto
en esas nefastas noches insomnes
me encuentro abandonado por mis sueños,
después de meditar locos pensamientos
de abandono,
siento un inexorable vacío
entonces preparo mis cadavéricos labios
y grito,
un grito espeluznante que se debilita
como sí se hubiera perdido en los fríos vientos
,como un susurro pasajero de las hojas cayendo,
es otro fantasmal susurro de la noche
y me digo
desde ahora en adelante seré
como un añejo lamento ,
que deambula sólo entre esos limbos
de blasfemos tormentos
para poder escuchar a los muertos rezar
y mas extraño aún es cerrar los ojos
el la oscuridad observar,
mirar dentro de esos etéreos espejos,
y ver,
al ser que nunca
debí ser

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