LA MALDICION(34)
el sol fallece en el horizonte,
y comienza la solemne calma de las horas nocturnas,
la espectral luz lunar se filtra por mi ventana,
en un ambiente sepulcral de silencio profundo,
y yo me siento en un limbo entre la luz más cristalina y
entre la sombra del pozo más profundo del infierno,
me siento como una lámpara
que se esfuma en la mas oscura frialdad, entonces elka vino a mi funesta soledad, ella aparecio como un conjuro,
con esos ojos profundos como dardos,
que se clavaron en mi alma y ese mortal fuego en su mirada,
su pálido semblante descolorido, sus labios
que ofrecen un profano paraiso
con una ardiente cabellera como una maldición que se cierne sobre sus hombros y
ese mórbido cuerpo hechicero
que desea mi carne torturada;
un intenso frío penetra mis huesos, al recordarte sobre el
fúnebre lecho en el que reposabas, esposa mía
del sepulcro levantaste tu podrida forma muerta,
tu maligno cuerpo está vivo pero tu alma estaba ausente,
Soy la muerte,
He venido por ti!!
Me dijo
con mi sufrimiento nutrio su corazon putrefacto y
me sofoco con martirios ,de rodillas caí ante su lecho
ella tiene en sus manos mi atormentada alma, para perderla
en las tinieblas y sepultarme en la nada.
Ahora ya sin dios, me abandono en sus brazos y le
susurro al oído
descansemos juntos lejos de esta perversa existencia
y en tu frío sepulcro unir nuestros despojos
y que mi alma sea atormentada por siempre.
