LA SEÑORA NEGRA(42)



En un tiempo oscuro y frío
Reflejo de un triste anochecer 
Había en la oscuridad un aire raro 
Extrañas aureolas 
revoloteando en las tinieblas 
Que parecían un ejercito de demonios 
que solo se ven en pesadillas

Entonces fue cuando la vi
A través 
de la mortecina luz de una veladora 
En una turbia esquina de mi habitación
Regodeándose como una gran dama   
Sabiéndose omnipotente
Con su sonrisa espectral
Que ni la enigmática 
"Gioconda" osaría opacar

Su silueta era perfecta 
como las estatuas greco romanas  
Su presencia destilaba tranquilidad
como un ángel 
dormido en mundanas plegarias
Y como una diosa pagana 
Que con su hermosa mirada 
te condenaba o salvaba 

Así me arrodillé ante ella 
Ya no loco por las alucinaciones

Sobrecogido ante mi resignación 
Ella estaba ahí...

...Solo Para mí

        la gran doncella

               mi señora negra

                             La muerte.





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