AMOR NOCTURNO (64)
el sol fallece en el horizonte
y comienza la solemne calma de las horas
nocturnas
la espectral luz lunar se filtra
en un ambiente sepulcral de silencio profundo
en mi funesta soledad
ella apareció como un conjuro
con esos ojos profundos como dardos
que se clavaron en mi espíritu
ese mortal fuego en su mirada
su pálido semblante descolorido
sus labios que ofrecen un profano paraíso
una ardiente cabellera como una maldición
se cierne sobre sus hombros
y ese mórbido cuerpo hechicero
que desea mi carne torturada
un intenso frío penetra mis huesos al recordarte
sobre el fúnebre lecho en el que reposabas
esposa mía
del sepulcro levantaste tu podrida forma muerta
tu maligno cuerpo está vivo pero tu alma estaba ausente
con mi sufrimiento nutriste tu corazón putrefacto
y me sofocaste con martirios
de rodillas caí ante su lecho
ella tiene en sus manos mi atormentada alma
para perderla en las tinieblas y sepultarme
en la nada
ahora ya sin dios
me abandono en sus brazos y le susurró al oído
descansemos juntos
lejos de esta perversa existencia
y en tu frío sepulcro unir nuestros despojos
y que mi alma sea atormentada por siempre.
