PROFANO POETA(32)
Cuando el día fallece
y con el manto fúnebre de la noche esta envuelta,
la luna como un grávido espejo con su luz,
a los entes nocturnos embelesa,
las embusteras sombras son testigos de las más cruentas tragedias,
mientras esencias astrales deambulan
y lloran sus malsanos pesares,
lacónicos fantasmas de niebla que
los lóbregos vientos arrastran,
en ese ambiente sepulcral de silencio rotundo,
se encuentra la hora propicia
para saciar la mente del profano poeta .
