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aprisionado en su ataúd 
acurrucado junto a ella
mientras el reloj transcurre lento 
busco adivinar su sentido

estoy sofocado
por el polvo de tumbas olvidadas



se encuentra
mi alma reducida a cenizas
tirada
sepultada en un negro ocaso 
entre opacadas velas
rogando
que no se apaguen
en medio de la oscura tristeza 
tratando de rescatar
lo irrescatable.


SOLEDAD


estoy solo 
y no hay nadie en el espejo 


Jose Luis Borgés






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