HIMNO MUERTO A UNAS LETRAS MALDITAS

AMFORTAS WAGNER 

  ¡Letras!
¡Malditas letras que hacen llorar
veneno insoportable a mi carne,
les ordeno salir ahora mismo!
Ya no hay lugar para ustedes
dentro de este cuerpo
que no lo es más,
dejen soñar mis entrañas y se revuelquen
en su averno podrido.
Díganle a los débiles su asquerosa verdad,
escupan en sus ojos imágenes lascivas
de diablos violando vírgenes,
ellos pronto se unirán
al festín de la piel beata,
suave como bruma de vieja tumba;
y si llegan arrastrando lágrimas,
que éstas sean los castos
tragados por deseos
de sexo en la penumbra.
Los demonios infantiles de una dura
y olvidada niñez,
ahora yacen sepultados,
letras mías, sean mis alas y llévenme
a la tenebrosa morada
donde duerme Satanás,
que mis nuevos dedos de hombre
lo despierten, y su cara escupa en las líneas
donde cómodas,
yo sufriendo las he escrito:
¡no me maten más!
Y si algún castrado de sus venas,
donde antes le corrían glóbulos insanos
es ahora un discípulo de Dios,
si ese puro desvirgado quiera al menos
ver sus tintas derramadas de mi pluma,
¡condenado sea!
Ya estará muriendo mientras yo revivo
y me burlo de su impura boca,
repleta de maléfica saliva obscena.
Porque eso son:
¡una horrible obscenidad al oído de cualquiera!
Mi más crudo sentimiento se halló tentado
al abismo de sus frases,
me llamaron a perderme entre muerte
e irritante soledad,
han dejado heridas que cosiéndolas,
no serán parte más de mi pasado:
ni en los labios de una santa...
¡ellas nunca sanarán!
Vagan cual ejército dispuesto
a beber la sangre de sus víctimas sin nombre,
que probaron lo profundo de sus armas
y el acero del cañón,
se propagan en la arteria
cual compuesto vomitivo:
fueron mi indigesta inquisición.
Pero siguen vivas a pesar de haber nacido
en la terca lengua de un cadáver consumido,
ostentando ser el verso
de insondables cantos y dolientes maleficios;
yo creí que escupiéndolas sanaría el corazón,
que purgando está, enterrado
- ¡oh, maldito! - en mí mismo,
un latido criminal me estruja, me envenena,
sólo déjenme morir...
"¡No!
¡Un eterno llanto sufrirás,
por haber osado, a nosotras, las malditas,
habernos con tu sangre escrito!"

Autor del texto: AMFORTAS WAGNER

Clasical guitar /Chopin


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