poemario que de una manera alegórica, se refiere en general a los versos que lo comprenden y su significado. Versos de una naturaleza obscura como cuervos de reluciente y bella obsidiana Una referencia metafórica de los sentimientos que cedieron al naúfragio en campos de dolor y descontento provocado por un estado alterado de la conciencia. ~~~~~~~•~~~~~~~ Decrépitos agonizan los ecos trinos de mis aves, 43 viejos cuervos emigran hacia el noviembre, liberados de ínfulas y relojes que le pervierten y atan; ¿Será en demasía, tarde? Divisé entre barrancos, Ataúdes En campos de guadañas, navegantes; Los Crematorios brillan en lejanía. Tengo tantas cosas que replicarle al hielo, ¿Por qué? el calor fue enclaustrado en frio yelmo; En mi mortaja acaricio luciérnagas, las que aún no se han suicidado en las farolas; Creo, es momento que mis cuervos cedan, sus titilantes alas a los vientos li...
tu destrozado corazón esta de luto no pude despedirme y hoy me he ido solo viviré en tus mas tempestuosos pensamientos en el umbral de la soledad me encuentro debajo de una lapida de sufrimiento y el dolor me cobija con sus brazos muertos yo se que he pecado y seguramente caeré en algún mugroso abismo en una necrópolis perdido inexorablemente me diluyo en los limites del cielo y el infierno nunca fui un buen ser humano solo un alma de santuario necrosado con un destino lapidario que espera la entrada al purgatorio donde se transgrede el mutismo bajo un vendaval de putrefacción donde hay mucha mierda que tragar en este exilio nunca podre saber si tu amor es salvación
Voy a dejar que mis versos estimulen un incendio, quiero hacer arder los sagrados lienzos, tejidos por finos hilos de sol, donde Dios con el dedo pinto su templo, y a todos nosotros su aborrecible creación Voy a dejar en el abandono, el camino sentenciante del cielo, para dejarme caer de la balanza de los cósmicos tiempos, solo para aferrarme al lomo del escorpión, que me llevara a las cuencas vacías de los ojos del dragón, sacare los cuervos muertos, beberé de los manantiales del delirio, comeré del fruto prohibido, para luego dormir sobre el follaje del pensamiento, y ver que en mis manos se escurre el crimen , el pecado del ensueño. Aunque me congele en el infierno, o me ahogue en el tintero, tratare de escapar de esta austera prisión hecha por la lógica y la razón.
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