LA NADA (142)
En el silencio
en ese sacro aposento
nada en verdad importa,
no hay cabida para la arrogancia,
un territorio de perenne belleza,
un santuario inmaculado
Desgarrando la sustancia
florecen las palabras nunca dichas,
murmullos que parecen
no tener sentido alguno
La hipocresía busca dejarme ciego
la realidad es demasiado absurda
quiero esfumarme
de este mundo oscuro
quiero ser nadie
entre tanto vacío
en la verdadera naturaleza
de las cosas


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