CAMINAR (152)



 Mi travesía por este mundo 
 se inunda de corpúsculos de 
tristeza y silencios,
por este camino mal trazado,
en donde ángeles profanos 
apostados en cada rincón
 de la impávida locura 
a mi paso arrojan plumas ennegrecidas
por la oscuridad y el dolor,
como señal de triunfo 
mientras el sabor venenoso
y amargo del ayer 
corroe mi boca;
Deambulo como una sombra 
inexistente,en este mi retorcido 
 destino y tu has ido a mi encuentro,
caminando a mi lado 
me haces sentir que aún existo






Entradas populares de este blog

PODRÍA SER POESÍA?

LETANÍAS DE SATAN

(146)